Bitácora de 300 segundos
Registra la razón de cada entrada, la emoción dominante y la evidencia de confluencia. Adjunta los gráficos y marca dónde dudaste. Cinco minutos después, escribe si el plan se respetó, no si ganaste. Con el tiempo, detectarás patrones de error repetidos y momentos del día que te favorecen. Esa retroalimentación vale más que un consejo aleatorio, porque está calibrada a tu proceso, tus sesgos y tu tolerancia al estrés.